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Cómo influye escuchar música en tu cerebro, tu estado de ánimo y tu bienestar

September 14, 2026
Cómo influye escuchar música en tu cerebro, tu estado de ánimo y tu bienestar

¿Cuáles son los beneficios de escuchar música?
Escuchar música activa casi todas las partes del cerebro. Reduce el estrés, disminuye el cortisol, mejora la memoria, favorece la regulación emocional y estimula las funciones cognitivas. La música puede aumentar la productividad, mejorar la resistencia al entrenar, reforzar los vínculos sociales e incluso contribuir a la salud mental al facilitar la expresión emocional y el procesamiento de experiencias traumáticas.

¿Cómo afecta la música al cerebro y al cuerpo?
La música activa los sistemas auditivo, emocional, motor y de recompensa del cerebro, lo que provoca la liberación de dopamina y fortalece las conexiones neuronales. En el plano físico, ayuda a regular el ritmo cardíaco y la respiración, favorece la resistencia durante el ejercicio y mejora el bienestar general. En el ámbito cultural, refuerza los vínculos, conserva historias y fomenta la empatía entre comunidades.

Si te apasiona la música, no te sorprenderá saber lo buena que es para ti. Lo que quizá sí te sorprenda es hasta dónde llegan sus beneficios.

La primera frase de un artículo de Johns Hopkins Medicine sobre este mismo tema dice: Si quieres tonificar el cuerpo, ve al gimnasio. Si quieres ejercitar el cerebro, escucha música.

Así que prepárate algo de beber y ponte cómodo, porque vamos a explorar los beneficios de la música y qué hace exactamente en el cerebro.

¿Cuántas personas escuchan música?

mujeres escuchando música
Foto de Andrea Piacquadio

La música es un concepto muy amplio que abarca experiencias muy distintas. Por ejemplo, una persona puede pasarse el día escuchándola, mientras que otra quizá solo la oiga de pasada.

Ambas han escuchado música, aunque en cantidades diferentes. Por sorprendente que parezca, las dos experiencias cuentan. Eso sí, en la mayoría de los casos, cuanto más tiempo y con más frecuencia se escucha, mayor es el efecto.

Es imposible obtener una cifra exacta, pero, a partir de datos de varias fuentes, Nielsen señaló que el 93 % de los estadounidenses escucha música.

Y, aunque no hemos podido encontrar la fuente, esta afirmación se cita a menudo: «Según las estadísticas, el 90 % de la población mundial —aproximadamente 7.110 millones de personas— escucha música».

Nuestra forma de escuchar música ha cambiado radicalmente. Ahora podemos acceder a ella y reproducirla en streaming en cualquier momento, en lugar de reservarla para una ocasión especial, salir a disfrutarla por la noche o encender la radio durante unas horas.

Por eso, escuchar música es hoy algo que casi todo el mundo hace a diario.

¿Ha aumentado el consumo de música?

La respuesta es sí. Junto con el enorme crecimiento de los servicios de streaming, también ha aumentado el consumo de música por persona. Como acceder a ella es cada vez más fácil y barato, resulta más difícil encontrar a alguien que no tenga una suscripción a un servicio de música.

La Federación Internacional de la Industria Fonográfica (IFPI) informó de que 43.000 usuarios de 26 países dedicaban 20,7 horas a escuchar música, 0,6 horas más que las 20,1 del año anterior.

El desglose es el siguiente:

  • El streaming de audio representa el 32 %.
  • El streaming de vídeo representa el 31 %.
  • La radio representa el 17 % y la música comprada, el 9 %.
  • La música en directo representa el 4 %.
  • Otras formas de escucha representan el 7 %.

El informe se publicó en febrero de 2024: El estudio mundial de la IFPI revela que escuchamos más música y de más formas que nunca - IFPI.

No es una exageración hablar de la banda sonora de nuestra vida. Entre las personas encuestadas, el 50 % escuchaba música en el coche; el 45 %, durante sus desplazamientos cotidianos; el 41 %, al relajarse; el 39 %, mientras hacía tareas domésticas; y el 33 %, al hacer ejercicio.

Cada vez más personas también escuchan música para conciliar el sueño. Desde que sale el sol hasta que se pone, y en todos los momentos intermedios, la música nos acompaña.

Ahora que tenemos una idea más clara de cuánta música escuchamos, toca analizar qué nos aporta, porque tu artista favorito hace más por ti de lo que imaginas.

¿Qué beneficios psicológicos tiene escuchar música?

cerebro escuchando música

¿Sientes estrés? Toma música cuatro veces al día.

Aunque quizá no sea tan sencillo, escuchar música puede ayudar a reducir el estrés y la ansiedad, y de forma considerable.

Las investigaciones muestran que escuchar música activa el sistema nervioso parasimpático. Al activarse, este sistema reduce la respuesta al estrés.

Cuando sentimos estrés, los niveles de cortisol en el organismo aumentan. Escuchar música los reduce y nos proporciona una sensación de bienestar y relajación.

Un estudio fascinante descubrió que las personas que escuchaban música durante 30 minutos antes de someterse a una operación tenían niveles de cortisol significativamente inferiores a los de quienes no habían escuchado música.

En esa misma línea, también se observó una reducción de la ansiedad en pacientes con cáncer que escuchaban música.

Una de las teorías que explican por qué la música tiene tanto poder en estas situaciones es su capacidad para despertar emociones. Puede aportarnos alegría, calma y consuelo, y contrarrestar en parte los sentimientos negativos.

Además, solemos prestar atención a la letra y la melodía, lo que también puede ayudarnos a dejar de centrarnos en aquello que nos preocupa.

Nota: Aunque la música es fantástica, si necesitas ayuda y apoyo profesional, lo recomendable es buscarlos. Por mucho que escuches a Ed Sheeran, su música no sustituye la atención de un profesional sanitario.

¿Hay algún tipo de música que sea mejor para relajarse?

No podríamos hablar de los efectos relajantes de la música sin mencionar algunas recomendaciones. La música clásica suele ser la más aconsejada.

Aun así, algunos expertos afirman que cualquier canción que te haga sentir feliz es una buena elección.

Un equipo de investigadores, un grupo musical y varios terapeutas de sonido colaboraron para componer una canción cuya capacidad para reducir el estrés se ha demostrado científicamente.

Weightless de Macaroni Union.

Ponla en bucle y observa cómo te sientes al cabo de 30 minutos. ¡Cuéntanos en los comentarios si te ha funcionado!

¿Qué beneficios cognitivos tiene escuchar música?

mujer mayor escuchando música

Un estudio fascinante descubrió que las personas con alzhéimer siguen respondiendo a la música mucho después de haber perdido otras funciones. En concreto, la música de su infancia o de etapas que recordaban como felices activaba las zonas del cerebro relacionadas con la memoria.

Pero eso es solo una parte de nuestras complejas funciones cognitivas. La musicoterapia se ha utilizado para ayudar a las personas a acceder a emociones que les costaba explicar y expresarlas.

Además, Harvard Health Publishing comenta una encuesta que reveló que las personas que escuchaban música disfrutaban de un mayor bienestar mental general.

Entre quienes habían escuchado música durante la infancia, el 68 % calificaba su capacidad para aprender cosas nuevas como excelente o muy buena. En cambio, entre quienes no la habían escuchado, ese porcentaje era de solo el 50 %.

El estudio solo incluyó a 3.185 adultos mayores de 18 años, una cifra relativamente pequeña. Y, aunque se basaba en las respuestas de los propios participantes, quienes escuchaban música consideraban que les resultaba beneficiosa.

Fuera o no un efecto placebo, existía una correlación entre escuchar música y la percepción que las personas tenían de su propio rendimiento.

Independientemente del método, otras investigaciones más formales sobre música y neurología respaldan estos resultados.

Para empezar, la música activa la red más amplia y diversa del cerebro. Que active la corteza auditiva es de esperar. Sin embargo, ocurre mucho más.

También se activan las partes del cerebro que intervienen en las emociones, y aún más cuando algo nos conmueve, lo que suele depender de cada persona. Lo fascinante es que esas zonas se sincronizan.

Aquí la explicación se complica un poco, pero sigue con nosotros. Mientras escuchamos, nuestros patrones de actividad cerebral cambian al compás de la música.

Tenemos, por tanto, los componentes auditivo y emocional. Pero las personas del estudio también empezaron a mostrar indicios de actividad relacionada con elementos visuales en sus patrones cerebrales. Así, al escuchar música entran en juego los sistemas auditivo, prefrontal, límbico y estriatal, además de los procesos afectivos.

En otras palabras, la audición, la cognición conceptual e interpretativa —pensar y razonar—, las emociones, la anticipación y la predicción de recompensas —la liberación de dopamina en respuesta a la música— se activan de forma sincronizada. En definitiva, la música activa más áreas del cerebro que casi cualquier otra cosa que hacemos.

A tu cerebro le gusta muchísimo la música.

Las conexiones cerebrales se debilitan cuando no se utilizan, lo que afecta a su eficiencia. El cerebro no dedica recursos a lo que no necesita. Es, literalmente, cuestión de usarlo o perderlo.

Esas conexiones pasarán a utilizarse para otra cosa. Aunque no sea una solución completa, la música las mantiene en funcionamiento porque activa prácticamente todo el cerebro.

La única otra actividad que se acerca a la música en cuanto al número de zonas cerebrales que pone en marcha es participar en actividades sociales que realmente te gusten.

Más información: ¿Por qué es buena la música para el cerebro? - Harvard Health.

¿Escuchar música aumenta la productividad?

escuchar música mientras se estudia

¡Vamos a los estudios! Aunque muchas personas te dirán que trabajan mejor con música, otras tantas necesitan silencio. La música binaural y el lo-fi suelen aparecer en foros sobre trucos de productividad, donde se afirma que determinadas ondas sonoras «desbloquean» una zona del cerebro que permite trabajar mejor.

También se dice que la música clásica es el único género capaz de mejorar los resultados.

Así que recurramos a la ciencia. Las experiencias personales son interesantes, pero la investigación y las pruebas aportan más.

Un estudio de 2023, «“No pares la música”, por favor: la relación entre el uso de la música en el trabajo, la satisfacción y el rendimiento», señala desde el principio que hace falta investigar más sobre este tema.

Sin embargo, la música lleva años utilizándose como herramienta de motivación, incluso en un programa de radio de la BBC llamado Music While You Work. La idea de que la música ayuda a ser productivos viene de lejos; lo novedoso es investigarla en profundidad.

A medida que el trabajo ha pasado de las fábricas y las tareas manuales a los puestos de oficina y las actividades más cognitivas, el tiempo que dedicamos a escuchar música ha aumentado enormemente.

Si a esto le sumamos la facilidad de acceso, es probable que hoy escuches música en el trabajo más que nunca. La música ha pasado de ser un bien que había que adquirir a estar fácilmente al alcance de cualquiera.

En el contexto laboral, las personas afirmaban que escuchaban música tanto para concentrarse en la tarea como para «evadirse» de ella.

Los estudios anteriores ofrecen resultados contradictorios. Algunos sugieren que la música con letra supone una gran distracción.
Con cierto respaldo científico para ambas posturas, la respuesta depende de factores personales: la capacidad de concentración, la facilidad natural para mantener la atención y el tipo de música.

¿Escuchar música puede aportar beneficios físicos?

hombres corriendo y escuchando música

Ya hemos mencionado varios beneficios físicos de escuchar música, como la reducción de los niveles de cortisol. Pero ¿qué ocurre cuando hacemos ejercicio?

Cualquiera que haya ido alguna vez a un gimnasio o entrene en casa sabe que la música suele formar parte de la actividad.

El National Center for Health Research ha señalado dos razones de peso por las que funciona escuchar música mientras hacemos ejercicio. La primera es que entrenar puede resultar aburrido: correr 10 km, hacer el máximo de repeticiones con pesas o pasar 30 minutos en una máquina de remo.

Todas estas actividades requieren tiempo y, aunque hacerlas en silencio está bien, la música te ayuda a apartar la atención del esfuerzo. Permite que el cuerpo y la mente entren en una especie de piloto automático.

Es más probable que sigas con lo que estás haciendo porque entra en juego la memoria muscular.

Pero la razón más interesante para escuchar música al entrenar es que puede aumentar la resistencia. La música con un número de pulsaciones por minuto adecuado para la actividad te mantiene motivado y te ayuda a seguir adelante pese al cansancio.

Cuando hacemos ejercicio, sincronizamos automáticamente nuestros movimientos con el ritmo de la música. Pedaleamos más rápido o más despacio para adaptarnos a ella.

Los estudios muestran que esto mejora el rendimiento deportivo: aumentan la distancia que corremos, la velocidad e incluso el peso que levantamos. La relación es tan marcada que hasta hay un número de pulsaciones por minuto recomendado para cada tipo de actividad física.

¿Escuchar música tiene beneficios sociales?

personas escuchando música juntas

Aunque hoy nuestra experiencia musical suele ser individual y digital, antes la música era un acontecimiento social en directo. Pequeños grupos se reunían para disfrutar de recitales de piano, actuaciones en graneros y conciertos de artistas de la región.
Con el tiempo, esos encuentros fueron creciendo hasta reunir a miles de personas.

La ciencia nos dice que, al cantar en armonía con otras personas, experimentamos una liberación de oxitocina, la llamada hormona de la felicidad. Pero ocurre algo más: los límites del «yo» se difuminan. Los científicos compararon este fenómeno con la ilusión de la mano de goma.

En pocas palabras, el estudio explica que, cuando las acciones de un grupo coinciden con las nuestras —en este caso, cantar al son de la música—, la activación de las conexiones neuronales hace que resulte difícil distinguirnos de los demás. Los investigadores lo describieron como un vínculo transitorio entre nosotros y quienes nos rodean.

Esta llamada fusión entre el yo y los demás, también entendida como creación de vínculos, es esencial para los grupos y la cohesión social.

La música y los vínculos culturales

La cultura permite a un grupo de personas sobrevivir y prosperar, y el poder de la música en ese proceso es enorme. Música y cultura están entrelazadas desde tiempos remotos. Las historias de religión, cultura y folclore se incorporaban a las canciones y se transmitían cantando.

Podríamos decir que algunas formas de música son maneras de contar historias que contribuyen a la supervivencia de los grupos, al ayudarles a comprender su pasado y cómo les ha afectado el mundo.

En muchas culturas, las historias se cantan en la lengua materna, lo que puede sentar las bases de la comunicación en bebés y niños pequeños. Además, cuando las familias se trasladan a otros lugares del mundo, estas canciones les permiten mantener el vínculo con su historia familiar.

Con el tiempo, se convierten en un legado que pasa de generación en generación. Son un vínculo con el pasado y con quienes nos precedieron.

Hoy, gracias a la música digital y las redes sociales, vemos cómo la música de distintas culturas y regiones cruza fronteras, llega a más personas y refuerza la conexión entre grupos diferentes.

Por ejemplo, un boletín reciente de SongsBrew destacaba que la música regional mexicana se había convertido en uno de los géneros más populares del mundo, batiendo récords y entrando en las listas de éxitos generalistas de todo el planeta.

La música nos permite conocer otras culturas y, si la apreciamos con respeto, puede convertirse en algo que disfrutemos habitualmente.

La música puede dar más fuerza al mensaje de diversidad e inclusión al acercarnos a nuevas culturas, amplificar las voces de comunidades marginadas y ayudarnos a comprender y valorar mejor a comunidades diversas.

Beneficios de escuchar música para la salud mental

mujer escuchando música y relajándose en el sofá

Ya hemos mencionado algunos de los beneficios de escuchar música para el bienestar mental. Hoy, la música ocupa un lugar consolidado en el ámbito de la salud mental. En 2022, un estudio mostró que ayudaba a reducir el estrés y la ansiedad.

Se ha demostrado que interactuar con la música, cantar o tocar un instrumento ayuda a regular el estado de ánimo.

En los últimos años, el uso de la musicoterapia ha aumentado.

La música crea un entorno seguro y de apoyo que puede ayudar a sanar experiencias traumáticas. La musicoterapia es una intervención terapéutica respaldada por la evidencia científica.
Actualmente se ofrece en numerosos centros educativos, hospitales y consultas privadas.

Crear y escuchar música favorece la reflexión personal, la liberación emocional y la creatividad.

Los efectos de la música no se limitan a los problemas de salud mental diagnosticados. En el caso de los grupos marginados, puede ayudar a dar a conocer su realidad y difundir su mensaje.

Puede dar visibilidad a determinados colectivos y, al mismo tiempo, servir como celebración y defensa de la justicia social.

Al llegar a un público más amplio, puede aliviar parte de la carga mental que soportan algunos grupos. Este tema tiene mucha más profundidad de la que podemos abordar aquí.

Pero conviene recordar que el jazz, el blues, el folk, el hip-hop y el reggae han servido como plataformas musicales para dar voz a grupos marginados y permitirles contar su propia historia.

Además, los músicos que han hablado abiertamente de sus dificultades de salud mental y las reflejan en sus letras pueden ayudar a que otras personas se sientan menos solas. Cuando millones se identifican con esas letras, se forma una comunidad de personas que «lo entienden».

Aunque no se trata solo de escribir letras y cantar sobre salud mental. Los artistas conocidos que hablan del tema y cuentan con una gran base de seguidores abren un espacio más amplio para la conversación.

Cuando artistas de gran notoriedad abordan estos temas, aumenta la concienciación y, con ella, la aceptación. Esa mayor aceptación refuerza la sensación de que alguien te comprende y de que millones de personas te apoyan.

La investigación sobre los beneficios de escuchar música continúa; esto es solo un breve repaso de cómo influye cada día en millones de personas.

Por eso, no es de extrañar que 616,2 millones de personas tengan una suscripción a un servicio de música en streaming. La música ocupa un lugar enorme en nuestra vida. Así que dedica tu tiempo a las plataformas de música que de verdad te gustan. ¿La que usas no te convence? Cámbiate con unos pocos toques.

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